
Mi Apariencia

Me llamo Adelina II Cortés; tengo 43 años, es decir, estoy en la edad adulta. Soy bastante alta y como mujer estoy por encima la media, también soy esbelta y sana porque entre preparar la boda de mi hijo, hacer reuniones y pasear con mis amigos, no paro nunca y estoy todo el día muy activa. Tengo el cabello muy rizado, voluptuoso como una col, castaño y con el tiempo se me ha vuelto sedoso. Como no me gusta llevarlo suelto, siempre me hago un recogido que normalment es un moño despeinado y bien alto. También cuando tengo actos importantes o reuniones llevo puesta la diadema o la corona real Portuguesa. Mi cara es más bien redonda pero muy fresca y dulce, con la piel pálida; nada bronceada y con la frente ancha, donde me empiezan a salir arrugas por culpa de mi edad y del estrés que comporta ser Reina. Tengo los ojos del color de la miel, almendrados, sin ser achinados, y muy despiertos, ya que siempre están atentos; con las pestañas muy cortas y las cejas arqueadas y delgadas. La nariz es ancha y da el efecto como si fuera chata pero en cambio es recta; debajo de ella destaca mi diminuta boca con los labios estrechos y rojos que al sonreír se convierte en una amplia sonrisa donde se pueden ver los dientes bien alineados; cosa extraña y bastante inusual en la época. Las orejas las tengo pequeñas y redondas, tapadas con el cabello y mis mejillas son rollizas como del color del tomate. Tengo el cuello largo y elegante y en él siempre llevo un colgante para que se vea más fino. Las manos son firmes y rechonchas pero con unos finos y ágiles dedos. Siempre llevo las piernas bien tapadas ya que no me gustan porque son delgadas y enclenques y no van en proporción con el resto del cuerpo, como la cintura, que es estrecha, pero en cambio, tengo unos amplios hombros y unos grandes pies.